sábado, 23 de mayo de 2009

DE LOS POLITICOS INTELIGENTES DEL GOBIERNO EN FUNCIÓN

Yo creía que el mundo estaba gobernado por gente inteligente, que los políticos eran gente instruida, capaz y que por supuesto como mínimo hayan sido buenísimos estudiantes en su día por lo cual han llegado a ser Senadores, Diputados, Presidentes, etc. En Paraguay como es un país con numerosas carencias económico –sociales, subdesarrollado, me parecía que ¡bueno!... tenemos un país de locos, politiqueros, corruptos, pseudos – en todo con respecto al mundo desarrollado - al pensar coherente acorde al conocimiento de primer nivel de los que fueron “preparados” en las mejores universidades europeas, norteamericanas… Cambridge, Oxford, Manchester, Birmingham, Harvard, Princeton que seguro figuran como grandes avales en los sendos curriculum vitae. Porque se supone que en estos países, la mayoría política son gente de élite que tuvo la oportunidad de prepararse y que debido al bajo índice de corrupción que les ha permitido ser potencias económicas han entrado a colaborar gente que si bien no han nacido en “cunas de oro” han sido capaces gracias a su alto nivel intelectual aprobar sobresalientemente unas oposiciones que le permitieron acceder al puesto público al que el “populacho” no llega por… infinitas circunstancias. Es decir… ¡yo creía que así más o menos era!.

Llevo dos años en España y cuando llegué, Zapatero me caía súper bien, siempre hablando de solidaridad, una cara muy carismática, el país no estaba tan mal pero empezaba la gente a decir que estaba dura la cosa. Pero como había oído que tantos paraguayos habían venido y que les estaba yendo bien, me creía que era algo pasajero, incluso me decía que aquí la gente no sabe realmente lo que es estar mal económicamente, escuchaba quejas que me parecían la verdad una tontería. Por ejemplo jóvenes que se quejaban de tener dos empleos con muchas horas de trabajo, ¡pero ganando buen dinero por ello!, por tener pocas vacaciones, cuando en realidad tenían más de los que yo había conocido, en fin… unas cuantas cosas que cuando yo comentaba la diferencia que hay entre Paraguay y España para minimizar lo que para un Español era trabajo duro, me respondían… “pero no estamos en Paraguay”, por lo que decía entonces por dentro…”tiene razón”. Poco a poco empecé a ver en las noticias calamidades de pobres en diferentes zonas del país, desalojos, ancianos en la miseria, gente buscando en la basura… pero también observé que muchos jóvenes podían por ejemplo comprarse un piso o un chalet, sin mucho esfuerzo, no hacía falta que estudiase mucho para ser un buen profesional y sudar la gota gorda para labrarse un buen futuro, entonces pensaba que ¡claro!, en un país donde gobierna gente con buena capacidad administrativa, que sabe por donde hay que tirar, que estudia minuciosamente la realidad y actúa en consecuencia con los mejores ingenieros no puede ser de otra manera, lo mínimo una buena cobertura en salud, educación y … todo lo que siempre se dice. Dos meses después de las elecciones del 2008 el bajón comercial era impresionante, es cierto que vivo en la región de Murcia que es una de las más afectadas por la crisis, pero no me esperaba ver gente buscando en la basura en vivo y en directo, ya no era por la tv, ¡las caras de preocupación en la población, los precios por los suelos y sin volar ni una mosca para la compra!, ¡Diciembre fue nefasto!.

El Titular del PP, Mariano Rajoy me caía fatal, la verdad es que sus argumentos me parecían muy superficiales y puros bla blás para hacer oposición hasta que hace unos meses harán dos me pareció que empezó a decir cosas más elaboradas y coherentes. Pero la verdad es que no hace falta ser una “Luz” para ver que hay un gasto público impresionante para ayudar a los jóvenes que antes cité para comprar, alquilar, independizarse, casarse, procrearse, etc. y el ¿resto?, a pagar lo que estos consumen. Lo que no sé es para qué son jóvenes, ¿para recibir ayudas?, yo creía que los jóvenes son los que tienen que trabajar con más fuerza mientras son jóvenes, pero en el primer mundo no es así había sido, los mayores tienen que mantener a los jóvenes hasta que cumplan la edad y vivan de la jubilación. Es una ironía pero no se aleja mucho de la realidad que creo ver, ¿a qué partida de vagos estamos criando?.

Yo creía que a los jóvenes habría que motivarlos a ser emprendedores, dirigirlos hacia una independencia fruto de su propio esfuerzo, como que puedan crear sus propias empresas, que la utilidad que puedan sacar de su juventud ayude a levantar al país etc etc. Nooo, había sido que ser joven aquí es ¡viva la pepa!, ¡Una lástima que llegué con treinta y picos de años a este país!.

Para no alargarme demasiado, ante el requerimiento de la oposición por los últimos acontecimientos como la nueva ley del aborto para menores de 16 años sin necesidad de conocimiento de sus padres; los errores como la visita de unos niños a militares con gripe H1N1, responsabilidad a la que debe hacer frente y dar cuenta de ello el gobierno, la Vice Presidenta Ma. Teresa Fernández de la Vega responde … “no queráis hacer de esto un problema político”, poniendo la tapa con dicha sentencia, me pregunto … y ¿de qué quiere que hablemos entonces?. A lo mejor de algún proyecto de ley para indemnizar a todas las niñas que aborten por traumas y demás complicaciones.

Me da igual que me digan que soy extranjera, mi hija y mi marido no lo son y vivo en este país con este pueblo al que quiero y defiendo como a mi propia patria porque así lo siento y me preocupa terriblemente que el gobierno lo lleven personas sin ideas, fieles supuestamente a “las ideologías de su partido”, ¡pero qué esclavitud Dios mío!. Lo que deduzco entonces es que el problema de Zapatero para hacer frente a la crisis es genético de su partido, es como el tema este de los “Testigos de Jehová” si se están muriendo y necesitan una transfusión no pueden porque su religión no les permite y por lo tanto es voluntad de Dios que se mueran, o sea que por voluntad del socialismo nos iremos todos a quién sabe dónde, todos iguales en la pobreza. ¡Qué fuerte!.

jueves, 7 de mayo de 2009

SOCIEDAD, EDUCACIÓN,CONSTRUCTIVISMO

En estos días escuché a un profesor que posiblemente es miembro de la conserjería de educación en España, hablando en una entrevista para TV española sobre las pruebas de diagnóstico que realizan a los alumnos de primaria y ESO en las competencias básicas. Decía que… no darían a conocer los resultados por instituciones porque eso sólo estimula la discriminación hacia los colegios o institutos que obtienen bajo rendimiento y que eso nada tiene que ver con la pedagogía con que en tales institutos se imparte la educación. Eso, teniendo en cuenta que España tuvo uno de los índices más bajos en rendimiento escolar a nivel europeo en los últimos años, hace más sospechar que lo que no quieren es que nos enteremos de lo mal que puede estar la educación en estos momentos. Lo que sí tengo claro es que, empezando por mí, si me dieran a conocer los resultados del colegio al cual asiste mi hija y fuera uno de los más bajos en rendimiento, obviamente, me plantearía la idea de cambiarla a otro con mejor nivel. ¿Será eso “discriminación”?, ¿no tenemos derecho acaso a buscar lo mejor para nuestros hijos dentro de nuestras posibilidades?, ¿No tienen nada que ver los resultados con la pedagogía?.
No digo siempre, pero la palabra discriminación la utilizamos muchas veces para justificar nuestras limitaciones, negligencias, fracasos… entre muchas otras cosas. No me digan que la forma de enseñar, el trato, el ambiente, la disciplina, los materiales educativos, etc. que forman parte de “La pedagogía” nada tienen que ver con el aprendizaje y los resultados de una evaluación, ¡porque eso no se lo cree nadie!. No me digan que discriminamos cuando buscamos algo mejor, cuando queremos avanzar y no retroceder, cuando cuidamos el futuro de nuestros hijos. Todo buen maestro sabe qué hacer al respecto, talvez que uno o dos días haya un mal rendimiento no determina una buena o mala pedagogía, pero si al tercero sigue igual es que algo falla y como a todo un equipo institucional es muy difícil convencerlo porque encima no querrán reconocerlo y no es posible cambiarlos, ¡pues me cambio! ¡Es lo normal!. Cabe destacar que no estamos hablando de uno o dos alumnos, sino del rendimiento de un grupo grande que va a tal o cual colegio por lo que no podemos apelar al rango de coeficiente intelectual que puedan tener algunos o ¿es que acaso hay colegios a donde asisten solamente los menos dotados por así decirlo?.

Por cierto…la educación juega un papel muy importante en el proceso para erradicar la discriminación, es bueno crear una sociedad en donde no existan muchas desigualdades; donde la tolerancia y el respeto abunden. Pero creo que éste también es un punto difícil para la sociedad española, y es también muy comprensible por la gran cantidad de inmigrantes que recibe. España se ve invadida por Marroquíes, sudamericanos, ingleses, africanos, Rumanos, etc. Cada pueblo con su cultura y costumbres que no quiere cambiar, es como si tu vecino o amigo del campo viniera a instalarse en tu casa y quiera cocinar a leña en el salón, o te cambie las cosas de lugar o traiga a sus amigos y estén de cervezas y rock hasta las tantas creándote problemas hasta con los vecinos….Todo esto por supuesto genera intolerancia, porque lo que no se puede es que te pasen la mano para trabajar, para darte oportunidades y que termines apropiándote de la casa de tu amigo.

Yo soy sudamericana y en ningún momento he sentido ningún tipo de discriminación por ello, sé que existe el término de Sudacas, indios, inditos, peloponis, guiris, moros; que corre entre la sociedad popular y no popular como términos peyorativos hacia el inmigrante y si me toca un español que me llame así en algún momento, comprobaré que se trata de una persona con bajo nivel cultural, con problemas de autoestima, posiblemente hasta con trastornos sicológicos. Pero estoy segura de que será un caso aislado, la sociedad española en general no es así; la única pega que sí encuentro es, que poco conocen del continente americano, para la mayoría, América es Estados Unidos, el resto es el resto; casi nadie sabe en dónde está Paraguay, lo confunden con Uruguay, debe ser por lo de “GUAY”, se creen que en Sudamérica se vive en Chozas, o que si pisas uno de esos países te van a secuestrar enseguida, te van a robar o que no hay hospitales buenos o que todo es una miseria; y claro eso me molesta pero no lo veo como una discriminación sino como lo que es… un total desconocimiento de la realidad, En este tema la educación europea tiene una gran laguna. Es como si los sudamericanos no quisiéramos venir a España porque pensemos que al llegar nos encontraremos con los terroristas de ETA, o que nos darán una reverenda paliza como el chico del metro aquel que se ensañó con la chica ecuatoriana. En Sudamérica existe mucha pobreza como también riqueza, esta última no está bien administrada y no llega al pueblo lo suficiente, nos falta mucho camino por recorrer, pero les aseguro que ni la sociedad española es como el chico del metro, ni Sudamérica es la selva, por el contrario sería muy enriquecedor que visitaran estos países; puede que se lleven muy bonitas sorpresas; por otro lado tanto en España como en otros países europeos la miseria también tiene sus rostros y no tienen nada que envidiar a los países del “Tercer mundo” como llaman a nuestros países; ¡Cómo si nuestro planeta pusiera diferencias a la hora de hacer que un terremoto o un huracán tenga que pasar por tal o cual mundo!; ¡Cosas del “Primer mundo”!.

“Cuando escuchamos un juicio, sabemos más acerca de la persona que la emite que el juicio en sí mismo”...(Nietzsche). Para el constructivismo, que es actualmente la corriente pedagógica con mayor aceptación, la realidad absoluta como tal no existe, ya que el sujeto del aprendizaje al enfrentarse al objeto de conocimiento lo que hace es organizar internamente los datos de acuerdo a sus posibilidades cognitivas dentro del marco teórico del que dispone. Creo, por lo tanto, muy importante teniendo en cuenta este concepto, que ninguno de nuestros juicios los unos de los otros pueden ser totalmente reales, porque cada cual vive, entiende y experimenta dentro de lo que su “marco teórico” pueda permitirle explicar por qué los unos piensan o actúan de tal o cual forma con los otros. Lo importante en todo caso es que no generalicemos ni estigmaticemos los unos a los otros y el respeto prime por encima de todo. Bueno sería que la educación supiera abordar este tema de modo que el deseo de superación no se vea limitado a que el que no avanza se sienta “discriminado” sino motivado a mejorar y ser más competitivo al más puro espíritu constructivista.