sábado, 21 de marzo de 2009

¿QUIEN LE QUITA LO BAILADO A LOS ASESINOS?

Marta del Castillo es la joven sevillana desaparecida en enero de este año y cuyo cuerpo fue buscado por la policía española en el cauce del río Guadalquivir porque los asesinos habían declarado haberla arrojado a dichas aguas una vez muerta, más tarde cambiaron la declaración y más tarde aún volvieron a cambiarla hasta que al día 21 de marzo, casi dos meses después el cuerpo de esta niña es buscado en en el vertedero Montemarta-Cónica de Alcalá de Guadaíra (Sevilla). Todo esto porque el ex novio confesó que con otro menor la violaron y extrangularon para finalmente depositar el cadáver en un contenedor de basura que se encontraba a pocos metros de la casa del tal Miguel (ex novio de Marta). Pero toda esta información la podrán corroborar en las numerosas páginas informativas de la red. No es ese el punto que me carcome en este momento.

¿Te imaginas que tu hija sufra algo parecido y que encima el asesino empiece a cambiar sus declaraciones cada tanto mientras el cuerpo de tu niña adorada desaparecida sea buscado entre la inmundicia de un basural ?.

¿Te imaginas que encima el criminal por muy menor que sea, ni siquiera diga lo que realmente pasó y que ..."Tenga mucho miedo de lo que le pueda pasar", razón por la que no cuenta todo?
¡Pobrecitos ellos....!, ¡¡estaban bajo los efectos de las drogas, hay que disculparlos, o ponerles por lo menos una pena menor !!.

No puedo imaginarme en el pellejo de los padres y familiares de Marta, para ellos no hay ningún tipo de consuelo, ella no va a volver, que el desgraciado asesino vaya a la cárcel no les va a devolver a su niña; pero ¡qué ganas de destrozarlo nos entra a todos!, y como él hay miles de niñatos esparcidos por las calles, no importa de qué país, ¡la podredumbre de la mente humana enferma!.

Hace algunos meses, seis quizás, también leí que en Colombia un niño de tan sólo 11 meses (Luis Santiago Lozano) fue secuestrado por orden de su propio padre arrancándolo de manos de su madre y manteniendo en sosobra a toda la población de ese país hasta que varios días después su cuerpecito inerte fue encontrado tirado en un monte con signos de golpes. El padre quien fue el autor "intelectual" y material del crimen al principio aparecía como muy compungido al lado de su mujer, haciendo un llamado público a los secuestradores para que devolvieran al niño y diciendo que están rezando por él. ¡Cuánta máscara!.

Me pregunto como madre de una niña, como persona que vive cruzándose con gente todos los días por las calles, ¿Cuántas personas con ese tipo de máscaras se cruzan cada día en mi camino?, puede que muy cerca, en mi propio vecindario exista alguien con estas características, porque quién hubiese creído que "ése" pudiera hacer algo así. ¿Quién sabe si en en el edificio de al lado no hay un padre que abusa de su hijo?, o algún sótano albergando a los hijos de algún monstruo como el de Amstettem?.
Sólo nos queda rezar, orar, tener fe, en la creencia que cada uno tengamos, en el Dios que cada quien crea, para que nuestros niños y jóvenes no se encuentren con estas desgracias que nos dejan atónitos y atemorizados, pero sí es importante que tomemos consciencia de lo importante que es la educación que les impartamos en casa, porque de ello depende que sepan defenderse y crezcan sanos síquicamente de modo que no salgan de nuestros hogares a hacer daño a nadie.

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